Cuando Sara se quiso dar cuenta, ya estaba enamorada de él. Sin forzar nunca nada, su historia se sucedió con mucha naturalidad. Como si ambos fuesen actores y su historia.. una película, perfectamente guionada y estudiada. Siempre todo tan hollywoodense, que a ellos ya no les asombra mas nada. Encuentros mas que improbables, y un sin fin de situaciones propias de una clásica comedia yankee.
El destino quiso encaprichadamente unirlos, lo logro, y no se equivoco. Son el uno para el otro. Con sus diferencias y similitudes, sus tiempos.. sus conflictos, sus soluciones, y la inevitable conclusión de que ninguno de los dos es, sin el otro.<<<
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